Un poco de historia

Un poco de historia

Este café se inauguró en Marzo de 2005, tomando el nombre del genial pintor, en el mismo local que ocupó durante muchos años la Cafetería Galaxia, un clásico cargado de anécdotas.


Anteriormente, el Conjunto Residencial del mismo nombre fue levantado por el arquitecto Antonio Lamela en 1.969 en el solar abandonado por la fábrica de perfumería Gal.

Van Gogh Café heredó una clientela híbrida de universitarios, vecinos del barrio y transeuntes del oeste de Madrid, que ha sabido incrementar en su atmósfera cosmopolita y a la vez acogedora.

Quedan pocas “grandes cafeterías” de aquellas que proliferaron en el Madrid de los 70. Se cerraron locales emblemáticos de Morrison, Zahara, Manila o California, pero mantienen vivo aquel ideal Hontanares, Riofrío, Nebraska o Vips. Ellos, igual que Galaxia, innovaron en una España de “tabernas y bares” sorprendiendo con su decoración elegante de modelo americano, grandes ventanales, asientos giratorios y una extensa carta de batidos, tortitas y copas de helado.

Y Van Gogh Café bebió de aquellas fuentes pero también hizo suyo el estilo de los cafés coloniales y parisinos con el predominio de la madera, la terraza de verano y un aire más bohemio y coqueto.
Perfumería GAL

Vista aérea del solar vacío durante la transición GAL-Galaxia en los 70.

© vangoghcafe.com
Calle Isaac Peral, 4, 28015, Madrid
tlfn: +34 915 43 20 09